Real Expedición Filantropica Vacuna


La Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, también conocida como Expedición Balmis (médico español Francisco Javier Balmis). Fue la primera expedición sanitaria internacional sin precedentes en la historia. La expedición dió la vuelta al mundo desde 1803 hasta 1806, para que la vacuna de la viruela alcanzase todos los rincones del Imperio español. Ya que la alta letalidad del virus estaba ocasionando la muerte de miles de niños.

No fue una empresa fácil, a las enormes distancias se unía la dificultad de las comunicaciones. Muchos de los caminos eran infranqueables, para salvar los obstáculos era necesario contar con la ayuda de indios porteadores y estriberos. Estos indígenas transportaban a los expedicionarios y a los útiles para las vacunaciones. Aunque viajar a pie dotaba a la Expedición de independencia y de libertad de movimiento, la voracidad de la vegetación hacía que los senderos fueran intransitables. Para ello, la Expedición también necesitó de la ayuda de grupos indígenas encargados de limpiar los caminos para permitir el paso del convoy expedicionario. ero quizá el inconveniente más generalizado en los recorridos americanos eran los ríos. El gran caudal y el profundo cauce obstaculizaban siempre e impedían, a veces, la comunicación, a pesar de existir puentes.
el Consejo de Indias, el 26 de mayo de 1803, dictaminó la ruta para la Expedición. Sin embargo, sobre esta ruta se hicieron muchas modificaciones sobre la marcha dada la urgencia de propagar con rapidez la vacuna. El rey Carlos IV apoyó y sufragó con fondos públicos la idea de Balmis de llevar a cabo una vacunación masiva de niños a lo largo del imperio (ya que su propia hija la infanta María Teresa, había fallecido en 1794 por esa enfermedad).
La vacuna llegó por primera vez a España a finales de 1800 y para finales de 1801, varios miles de personas habían sido vacunadas en todo el país. Y para 1804, se habían publicado decenas de artículos, tratados, artículos periodísticos y editoriales sobre la vacuna contra la viruela.

El principal problema que se encontró Balmis, fue cómo conseguir que la vacuna resistiese todo el trayecto desde España a los Virreynatos Américanos en perfecto estado. La solución que se le ocurrió fue el transporte humano en vivo. Iría a bordo consigo 22 niños huérfanos de entre 3 y 9 años no vacunadas que no hubieran pasado la viruela y se transmitía de uno a otro cada 9 o 10 días.

Isabel Zendal Gómez fue una enfermera española, rectora del Orfanato de la Caridad de La Coruña. Participó en la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna de Francisco Javier Balmis, cuidando de los veintidós niños de la Casa de Expósitos de La Coruña que viajaron a América, con edades de entre tres y nueve años, y de los veintiséis que fueron a Filipinas, durante los diez años que duró la expedición para llevar la vacuna de la viruela a los virreynatos españoles. El 30 de noviembre de 1803, la corbeta María Pita que llevaba a los veintidós niños; Balmis, dos médicos asistentes, dos prácticos, tres enfermeras y Isabel Zendal Gómez. zarpó el navío con 37 personas desde el puerto de La Coruña.

La misión consiguió llevar la vacuna primero hasta las Islas Canarias, después al virreynato de Nueva Granada, del Perú, Nueva España y posteriormente las Filipinas. La expedición llegó a Santa Cruz de Tenerife, donde pasó un mes vacunando, y salió de Canarias el 6 de enero de 1804, llegando a Puerto Rico el 9 de febrero de 1804. Donde no se necesitó vacunar ya que la vacuna había sido llevada a la isla desde la colonia danesa de Santo Tomás.

El 20 de marzo de 1804 la expedición llegó a Puerto Cabello, Capitanía General de Venezuela. Balmis se trasladó a Caracas, donde instaló la Junta Central de la Vacuna con el apoyo de José Domingo Díaz y Vicente Salias, la primera del continente americano cuyo reglamento serviría como modelo para otras poblaciones. La expedición se dividió en La Guaira: Balmis fue a La Habana y el segundo cirujano José Salvany se adentró en el resto de Nueva Granada (Colombia, Ecuador y Panamá).

El 26 de mayo de 1804 la Maríaa Pita llegó al puerto de La Habana de la Capitanía General de Cuba, quedando sorprendido al observar que la vacunación contra la viruela ya había sido llevada por Tomás Romay. Viajaban con un total de 27 niños, 21 de ellos gallegos y los 6 restantes unidos a la expedición en La Guaira, estos últimos a cargo de Balmis hasta que se tuviera conocimiento de un barco de regreso a Venezuela.

Desde Nueva Granada Salvany se dirige al Virreinato del Perú (actuales Perú, Chile y Bolivia). Le tomó siete años recorrer el territorio, y los esfuerzos del viaje se llevaron su propia vida, que murió en Cochabamba en 1810.

Al llegar a La Habana (Capinanía General de Cuba) el 26 de mayo de 1804 allí la vacuna había sido establecida por el médico Tomás Romay, por lo que decide continuar su ruta por otras regiones. El día 25 de Junio de 1804 llega al puerto de Sisal en el Virreynato de Nueva España, siendo recibidos por el gobernador de Mérida, Benito Pérez. Se desplazan a la capital Mérida, donde comenzaron las vacunaciones con el apoyo de las autoridades locales. Balmis recibe la ayuda necesaria para propagar la vacuna por Centroamérica, destinando a su sobrino Francisco Pastor, para que comunique la vacuna a la Capitanía General de Guatemala. Pasando de Mérida a Villahermosa de Tabasco, luego a la Ciudad Real de Chiapas, y posteriormente Guatemala.

Llegan a Veracruz el 24 de Julio de 1804, pero la vacuna estaba perfectamente establecida por lo que continuó a Ciudad de México, llegando el 9 de Agosto de 1804. Las relaciones de Balmis con el virrey Iturriagaray se enconan. Dividiendose la expedición en dos grupos: uno capitaneado por Balmis y otro por el ayudante Gutiérrez Robredo (Celaya, Zacatecas, Durango, Guadalajara, Valladolid), dando comienzo las vacunaciones sistemáticas.

Este periplo tenía un doble objetivo: establecer Juntas de Vacuna que se responsabilizasen de mantener el fluido vacuno fresco y colectar a los niños sin el control directo y la oposición del virrey. Tras dar por concluidos ambos fines, comenzaron los preparativos para emprender el viaje a Filipinas.en 1805 Balmis recogió a veintiséis niños para que mantuvieran la vacuna viva durante la travesía del océano Pacífico, a bordo del galeón Fernando de Magallanes del Galeón de Manila. Partieron el 8 de Febrero de 1805 de Acapulco, llegando a Manila el 15 de Abril de 1805.

En la Capitanía General de Filipinas la expedición recibió ayuda de la Iglesia local para organizar las vacunaciones de los indígenas. El 14 de agosto de 1809 el grueso de la expedición regresó a Acapulco, mientras Balmis, descartando volver a tierras novohispanas, siguió avanzando para llevar la vacuna a China.

En su camino de vuelta a España, Balmis consiguió convencer a los británicos de la isla Santa Elena (1806) para que dejasen vacunar a la población, y arribó posteriormente a Lisboa el 14 de agosto de 1806.

El propio descubridor de la vacuna de la viruela "Edward Jenner" escribió sobre la expedición española: "No puedo imaginar en los anales de la Historia, un ejemplo de filantropía más noble y más amplio que este".

El objetivo de contar esto Siempre se nos cuenta como España trajo las enfermedades a América, pero nunca se nos cuenta sus intentos por intentar parar la enfermedad (no solo en américa, sino en asia).
Se puede entender globalmente como «una caravana infantil con rumbo al Nuevo Mundo para transportar la vacuna, viva, en los cuerpos de una docena de niños, cuya idea original fue del doctor Rafael Malaguilla, pero que no tuvo financiación para llevarla a cabo; y prevenir las epidemias de viruelas, dando como resultado uno de los viajes más extraños que tiene como protagonista a la medicina y a la ciencia en el siglo XIX».[5] Más de 300 000 personas fueron vacunadas en toda Cuba.[6] En el Virreinato del Perú se logró vacunar a 22 726 personas, según Gonzalo Díaz de Yraola.[7] En total, se estima que más de 500 000 personas fueron inmunizadas directamente por la Expedición Balmis.[8 Fuentes: https://balmis.org/expedicion-vacuna-1803-1813/ https://historia.nationalgeographic.com.es/a/expedicion-balmis-ninos-que-llevaron-vacuna-viruela-a-america_15225

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