Batalla Cartagena de Indias

El virreynato de Nueva Granada estaba formado por los actuales Ecuador, Colombia, Venezuela y Panamá. El empeño británico pasaba por hacerse con el control de hispanoamérica y uno de sus mayores objetivos era invadir y anexarse Cartagena de Indias, Colombia. Una plaza vital por donde pasaba mayor parte del comercio americano, que procedía especialmente de Potosí y del Perú.



Tras 2 ataques navales previos en 1740 que fracasaron, en Marzo de 1741 se produciría un asalto naval y terrestre combinado. Para ello Inglaterra movilizó la mayor fuerza naval conocida hasta la fecha, compuesta por la Royal Navy "Armada Real" con 186 buques y 27.600 hombres. Sólo superado en el desembarco de Normandía (en la 2º G.M.), comandada por el almirante Edward Vernon.



Cartagena se encontraba defendida por 3000 hombres y una pequeña flota de barcos, en una proporción de ocho a uno. La superioridad británica sobre los hispanos era tal, que el almirante Vernon encargó por anticipado una colección de monedas conmemorativas de su victoria. Pero no sabía que frente a él se hallaba un gran militar: Blas de Lezo, conocido como el “medio hombre” por dejarse en combate un brazo, un ojo y una pierna. Era un marino español (vasco) de gran experiencia, que poseía unos conocimientos tácticos extraordinarios.


A fuerza de modificar las cureñas de los cañones, las entradas de los puertos y las trincheras defensivas llegó a convertir el desembarco inglés en un auténtico infierno. El Almirante Vernon esperaba una campaña rápida y se encontró con un avance penoso ante el castillo de San Felipe, en el que se acumulaban las bajas. La última baza de Lezo fue la orden de cavar fosos al pie de las murallas de la ciudad, de forma que las escaleras de asalto ya no eran lo suficientemente altas. Mientras, los cadáveres ingleses se acumulaban en el campo, donde se descomponían debido al calor y las enfermedades diezmaban a los atacantes.



En el último ataque inglés, Lezo actuó con una reserva de marineros que se lanzaron sobre los sorprendidos ingleses, causando con ello la desbandada de los atacantes y su reembarque definitivo. Vernon se negaba a aceptar la derrota y siguió con un continuo cañoneo sobre las posiciones hispanas, hasta que el 8 de mayo comenzó la retirada británica que finalizó el 20 de ese mes. La contabilidad de bajas inglesas fue desolador: 3.500 bajas en combate, otras 2.500 bajas por enfermedades y 7.500 heridos. Los ingleses perdieron 50 barcos, además de 1.500 cañones capturados o destruidos por los españoles.



Blas de Lezo no sólo había logrado una trascendental victoria para el virreynato, sino que había contribuido de manera importante para salvar el imperio. El 20 de Abril de 1741 la armada hispana frustraba de manera definitiva el ataque británico a Cartagena de Indias (Colombia). Siendo esta defensiva una de las grandes victorias militares de toda la historia. Los británicos en su huida se apresuraron a recoger las monedas que conmemoraban su abortada victoria y ocultar como fuese su gran humillación.

Fuentes: Ecured

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